¿Dónde están los niños? La flexibilización de requisitos para ingreso de haitianos facilitó la entrada masiva de menores sin control, según Sermig
Más de 16 mil reunificaciones fueron autorizadas entre 2022 y 2025. Contraloría detectó que 98 niños no fueron informados a la Niñez y que decenas no estaban en los domicilios registrados.
La pregunta que ninguna autoridad ha podido responder con certeza: ¿dónde están los niños haitianos que ingresaron a Chile en los últimos años bajo la figura de reunificación familiar y hoy no aparecen en los domicilios registrados? Esa es la angustia que atraviesa el escándalo destapado por el preinforme de la Contraloría, al que accedió Radio Bío Bío, y que ha puesto en marcha una investigación del Ministerio Público y una cumbre de todos los poderes del Estado convocada por el Presidente José Antonio Kast para este jueves. El paradero de los menores es el tema central, el que debe guiar cada diligencia y cada declaración.
El origen de la crisis se remonta a una decisión del gobierno del expresidente Gabriel Boric. El Memorándum N°1886/2024, revelado por Emol, enviado el 13 de mayo de 2024 por el entonces director de Migraciones, Luis Eduardo Thayer, instruyó aceptar certificados de nacimiento sin legalizar para las solicitudes de residencia de niños haitianos, justificado por la crisis en Haití. Esta flexibilización produjo, según el actual director del Servicio Nacional de Migraciones (Sermig), Frank Sauerbaum, "una entrada masiva de menores de edad, perdiendo el control absoluto". Las cifras son contundentes: entre 2022 y 2025 se autorizaron 16.498 reunificaciones familiares, la mayoría de menores. Solo entre enero y abril de 2025 ingresaron 2.792 haitianos bajo esa categoría, todos en vuelos charter que tienen un costo cercano a los 200 mil dólares y no se sabe quien pagó.
La Contraloría detectó fallas graves en el sistema, pero su principal hallazgo es el que más inquieta: entre el 13 y el 28 de enero de 2026, se constató que decenas de niños no residían en las direcciones registradas ni se encontraban con los adultos responsables declarados. Al menos 12 adultos, chilenos y extranjeros, ingresaron reiteradamente como tutores sin tener vínculos reales ni autorizaciones. Además, 98 menores no fueron informados oportunamente a la Subsecretaría de la Niñez. "El organismo fiscalizador advirtió que el Sermig no verificó antecedentes básicos como domicilios o la identidad de los tutores", pero la evidencia indica que el problema es más profundo: hay niños que simplemente no aparecen.
Ante este escenario, la Defensoría de la Niñez evalúa presentar una denuncia contra el Estado, asegurando que hace tres años advirtió sobre estos problemas sin ser escuchada. El exdiputado Johannes Kaiser había confrontado a Thayer en 2023 en el Congreso, en la Comisión de Gobierno Interior, pero recibió respuestas evasivas. El ex parlamentario señaló en ese tiempo que había ONG´s recibiendo a los menores. Fue la denuncia del entonces diputado Rubén Oyarzo (PR) la que activó la investigación de Contraloría. Hoy, la pregunta de Oyarzo es la de todo Chile: ¿dónde están esos niños? El gobierno de Kast ha activado un plan de urgencia con una fuerza de tarea coordinada por la ministra María Jesús Wulf, y ha citado a la Corte Suprema, el Congreso, el Ministerio Público y la Contraloría a una cumbre para abordar la crisis.
El Ministerio Público, que ya abrió una investigación por posibles delitos, tiene la responsabilidad central de responder la pregunta que el Estado no ha podido resolver: dar con el paradero de cada uno de los menores. No se trata solo de un escándalo político o de determinar quién flexibilizó las normas. La prioridad absoluta, el tema que debe guiar cada diligencia, es la ubicación y protección de los niños y niñas que están en el centro de esta crisis. Si hubo corrupción o tráfico de migrantes, la justicia deberá determinarlo. Pero primero, y por encima de todo, el Estado de Chile tiene el deber de encontrar a cada uno de esos menores y garantizar su bienestar. Esa es la urgencia que no admite demora.



