Nobel de la Paz 2026 para Navi Pillay, la jueza que condenó el genocidio de Ruanda
La jurista sudafricana, de 85 años, fue reconocida por su trayectoria en justicia internacional y su defensa de los derechos humanos.
La jurista sudafricana Navanethem "Navi" Pillay fue galardonada este viernes con el Premio Nobel de la Paz 2026, según anunció el Comité Noruego del Nobel en Oslo. El reconocimiento le fue otorgado "por sus esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional" durante una extensa trayectoria dedicada a la justicia y los derechos humanos.
Una vida marcada por la lucha contra la injusticia
Pillay, de 85 años, nació en 1941 en Durban, Sudáfrica, en el seno de una familia tamil durante el régimen del apartheid. Su padre era conductor de autobuses y ella creció en un barrio pobre, pero logró convertirse en la primera mujer no blanca en abrir su propio bufete de abogados en la provincia de Natal en 1967. Su compromiso con la justicia comenzó defendiendo a opositores al apartheid, incluido Nelson Mandela. Posteriormente, fue la primera mujer no blanca nombrada jueza del Tribunal Superior de Sudáfrica.
El rol clave en el juzgamiento del genocidio de Ruanda
Navi Pillay tuvo un rol central en el juzgamiento del genocidio de Ruanda. Fue jueza del Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR) entre 1995 y 2003, y presidió el tribunal durante sus últimos cuatro años (1999-2003).
Durante su gestión, el TPIR dictó sentencias históricas que transformaron el derecho internacional:
· El caso Akayesu (1998): Fue la primera condena por genocidio emitida por un tribunal internacional. Jean-Paul Akayesu, alcalde de la comuna de Taba, fue hallado culpable de incitar y ordenar la violencia.
· Violencia sexual como genocidio: En ese mismo fallo, el tribunal estableció por primera vez que la violación y la violencia sexual pueden constituir crímenes de lesa humanidad y actos de genocidio cuando se cometen con la intención de destruir a un grupo. Sobre esto, Pillay declaró: "La violación siempre había sido considerada como uno de los botines de guerra. Ahora es un crimen de guerra, ya no un trofeo".
· Propaganda como incitación: También fue pionero al permitir que un acusado enfrentara cargos de incitación al genocidio basados únicamente en la difusión de propaganda.
El Comité Nobel destacó específicamente que su influencia fue "un factor determinante" en estos avances jurídicos.
Trayectoria internacional
Pillay también se desempeñó como Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos entre 2008 y 2014, y como jueza de la Corte Penal Internacional (ICC) entre 2003 y 2008. Entre 2021 y 2025 presidió la comisión de investigación de la ONU que concluyó que Israel cometió actos de genocidio en Gaza, informe que Israel rechazó.
La reacción de la galardonada
Al enterarse de la noticia, Pillay bromeó diciendo que al principio no estaba convencida de que fuera cierta. "Esto debe ser una broma", dijo en un discurso improvisado. "Si aplauden un poco más, tal vez comparta este premio con Trump", añadió en alusión a la entrega de la medalla del año pasado.
El presidente del Comité Noruego, Jørgen Watne Frydnes, destacó que Pillay "ha trabajado para que los Estados y sus dirigentes respondan por sus actos y ha ofrecido esperanza a las víctimas".



