Proyecto de Reconstrucción Nacional es aprobado en el Senado y vuelve a la Cámara en tercer trámite tras 12 horas de votación
La iniciativa fue despachada con cambios clave, incluyendo la rebaja gradual del impuesto a empresas, el "derecho al olvido financiero" y la eliminación de la sala cuna universal.
Tras una extensa jornada que se prolongó hasta la madrugada de este jueves, la Sala del Senado despachó en segundo trámite constitucional el proyecto de Reconstrucción Nacional del Gobierno, dejando la iniciativa en condiciones de iniciar su tercer trámite en la Cámara de Diputados. Durante la sesión, se aprobaron los principales pilares de la reforma, incluyendo la rebaja gradual del Impuesto de Primera Categoría desde el actual 27% hasta un 23%, la reintegración del sistema tributario, el nuevo régimen de invariabilidad tributaria para inversiones, la exención de contribuciones para adultos mayores propietarios de su primera vivienda y el crédito al empleo.
En las últimas horas de discusión, el Senado dio luz verde a una serie de indicaciones incorporadas al proyecto. Entre ellas, aprobó por 25 votos a favor, 23 en contra y una abstención la denominada norma de "derecho al olvido financiero", que obliga a eliminar de los registros financieros las deudas prescritas o extinguidas de personas naturales una vez transcurridos cinco años. Asimismo, la Sala aprobó por 29 votos a favor, 19 en contra y dos abstenciones una disposición que fortalece el pago a 30 días por parte del Estado a las pequeñas y medianas empresas, aunque el Ejecutivo formuló reserva de constitucionalidad sobre dicha norma.
Otro de los artículos que concentró debate fue la eliminación de la disposición sobre sala cuna universal, incorporada durante el primer trámite en la Cámara de Diputados. El Senado aprobó su supresión por 26 votos a favor y 24 en contra, descartando que esa materia permaneciera dentro del proyecto de Reconstrucción. Con el despacho desde la Cámara Alta, la iniciativa regresará ahora a la Cámara de Diputados para su tercer trámite constitucional, donde los parlamentarios deberán pronunciarse sobre todas las modificaciones introducidas por el Senado.
En La Moneda reconocen que esa etapa será una de las más complejas de la tramitación, debido al estrecho margen de votos proyectado y a la necesidad de evitar que alguno de los cambios sea rechazado, escenario que obligaría a conformar una comisión mixta y retrasaría el despacho definitivo de una de las principales reformas económicas impulsadas por el Gobierno. La iniciativa, que busca reactivar la economía y generar empleo, ha sido una de las prioridades legislativas del Ejecutivo y ahora depende de la aprobación final de la Cámara Baja.



