Acuerdo de reapertura del estrecho de Ormuz por 60 días, contempla alivio parcial de sanciones petroleras y negociación nuclear pendiente

Acuerdo de reapertura del estrecho de Ormuz por 60 días, contempla alivio parcial de sanciones petroleras y negociación nuclear pendiente

Trump ordenó "no apresurarse" y mantiene bloqueo hasta firma definitiva. Israel expresó reservas y exige desmantelamiento del programa nuclear iraní.

Estados Unidos e Irán negocian un acuerdo temporal de 60 días que busca contener la escalada militar en Medio Oriente, según reportan diferentes agencias de noticias. El memorando de entendimiento contempla un esquema de "alivio a cambio de resultados": Irán reabriría el estrecho de Ormuz, retiraría las minas y permitiría el libre tránsito marítimo, mientras Washington levantaría parcialmente el bloqueo a puertos iraníes y flexibilizaría sanciones petroleras para permitir la exportación de crudo.

El presidente Donald Trump afirmó que "se ha negociado un acuerdo en gran medida" y que "se abrirá el estrecho de Ormuz". Sin embargo, horas después ordenó a su equipo negociador "no apresurarse" y mantener el bloqueo hasta que Irán firme un acuerdo. Medios iraníes, por su parte, señalaron que el estrecho seguirá bajo control de Teherán y que "el paso sin permiso será considerado ilegal", estableciendo un sistema de peajes para embarcaciones.

El principal punto de disputa es el programa nuclear iraní. Mientras fuentes citadas por AP indican que Irán aceptaría discutir la entrega o dilución de sus reservas de uranio enriquecido al 60% (nivel cercano al necesario para fabricar armamento nuclear), funcionarios iraníes citados por Reuters aseguran que el país no ha accedido a entregar sus reservas altamente enriquecidas. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, señaló que su país está "listo para garantizar al mundo" que no busca armas nucleares, sin entregar detalles.

El acuerdo incluiría el fin de la guerra entre Israel y Hezbolá en Líbano, una de las principales exigencias de Teherán que generó preocupación en el Gobierno israelí. El primer ministro Benjamin Netanyahu manifestó sus reservas a Trump, enfatizando que Israel mantendrá su "libertad de acción" frente a amenazas. El dirigente opositor Benny Gantz advirtió que aceptar un alto el fuego en Líbano sería un "error estratégico".

Las negociaciones fueron impulsadas por una mediación regional encabezada por Pakistán, con respaldo de Arabia Saudita, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Turquía. El secretario de Estado, Marco Rubio, reconoció que hubo "avances significativos, aunque no definitivos". Las fuentes coinciden en que el acuerdo no está cerrado y podría fracasar. Quedan fuera de las negociaciones el desmantelamiento del programa de misiles balísticos iraní y el apoyo a milicias en la región, exigencias clave para Israel. El posible entendimiento es visto como una tregua estratégica más que como un acuerdo de paz permanente. Las fuerzas militares estadounidenses desplegadas en la región permanecerán durante el período inicial de 60 días y se retirarán solo si se alcanza un acuerdo definitivo verificable.