Atentado contra Trump en Washington: mandatarios del mundo rechazan la violencia política

Atentado contra Trump en Washington: mandatarios del mundo rechazan la violencia política

El tiroteo ocurrió durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca; líderes globales expresaron alivio por la integridad del presidente de EE.UU.

La comunidad internacional reaccionó con una condena unánime al tiroteo registrado durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, a la que asistían el presidente Donald Trump y altos miembros de su gobierno. Desde distintos rincones del mundo, líderes políticos manifestaron su rechazo a la violencia política y su alivio porque el mandatario, la primera dama y los asistentes resultaron ilesos.

En Europa, la alta representante de Exteriores de la UE, Kaja Kallas, celebró que Trump estuviera a salvo y condenó lo sucedido: "La violencia política no tiene cabida en una democracia". Los presidentes de Francia, Emmanuel Macron, y de España, Pedro Sánchez, coincidieron en que "la violencia nunca es el camino". La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, advirtió que "ningún odio político puede encontrar espacio en nuestras democracias".

En América Latina, el presidente argentino Javier Milei calificó el incidente como un "nuevo intento de asesinato" contra Trump y condenó "la retórica violenta de la izquierda". Su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, repudió "enérgicamente" el ataque y aseguró que "la violencia política es una afrenta a los valores democráticos". México, Perú, Bolivia y República Dominicana también se sumaron a las condenas, al igual que la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, se declaró "impactado" por los hechos y expresó alivio por la integridad de Trump. Japón, Pakistán y Emiratos Árabes Unidos también rechazaron el ataque. La exlíder demócrata estadounidense Nancy Pelosi condenó "el aterrador acto de violencia" y mostró "un gran alivio" por la seguridad del mandatario. "La violencia política no tiene lugar en ninguna democracia", fue el mensaje transversal que marcó las reacciones globales.