Estudio CEP revela cruda realidad de niños en campamentos con más acceso a beneficios, pero mayor exposición a drogas y violencia

Estudio CEP revela cruda realidad de niños en campamentos con más acceso a beneficios, pero mayor exposición a drogas y violencia

La investigación revela que por cada año adicional en un campamento, aumenta 30% la participación de menores en actividades ilícitas. Más de 84 mil niños habitan en estos asentamientos.

Durante largo tiempo se ha transmitido la idea de que a mayor cantidad de beneficios más oportunidades para salir adelante, librarse de la droga y de los círculos de violencia. Hasta ahora era algo que no se había medido a nivel naciona, pero quedó al descubierto que la evidencia es contraria al planteamiento sostenido por muchos politicos.

El Centro de Estudios Públicos (CEP) publicó un estudio que revela la "paradoja" que enfrentan los niños, niñas y adolescentes que viven en campamentos: mientras más tiempo permanecen en ellos, mejora su acceso a educación, salud y beneficios sociales, pero también crece su exposición a la delincuencia, las drogas y la violencia. Los investigadores analizaron información de 413 cuidadores en cinco regiones del país y concluyeron que la vida en campamentos produce un "doble vínculo" para los menores.

Según el estudio, por cada año adicional viviendo en un campamento, aumenta entre un 25% y un 30% la exposición al consumo de alcohol y drogas, peleas con armas y participación de niños en actividades ilícitas. "La participación en ilícitos no es un evento que ocurra de manera espontánea; es un proceso de incorporación gradual que el tiempo facilita", sostuvieron los autores Rosario Palacios, Fabián Belmar y Aldo Mascareño. Actualmente existen 1.428 campamentos en Chile, donde habitan 84.059 niños, niñas y adolescentes.

El estudio evidencia que mientras las familias permanecen más tiempo en un campamento, aumenta significativamente su incorporación a la red de protección del Estado. "Hay que soportar un entorno insoportable para obtener estos rendimientos; hay que permanecer —a riesgo de quedar capturado en redes de narcotráfico— en un lugar de subinclusión para tener algún nivel mínimo de inclusión y proyectar el futuro con alguna esperanza", señalaron los investigadores, describiendo el principal drama de los menores en campamentos.

Frente a este escenario, el CEP plantea fortalecer el modelo de barrios transitorios, desarrollados junto a organizaciones privadas, que buscan trasladar temporalmente a familias desde campamentos hacia espacios regulados mientras avanzan hacia una vivienda definitiva. Los datos muestran que en estos barrios la sensación de inseguridad personal cae drásticamente (de 40% a prácticamente 0%), con caídas marcadas en narcotráfico (33% versus 0%) y consumo de drogas (38% versus 0%). Los investigadores concluyen que el modelo podría transformarse en una política pública, aunque su implementación tiene cobertura limitada y requiere recursos, y advierten que "los campamentos son, en sí mismos, una vulneración flagrante al Estado de derecho y de los derechos fundamentales de quienes habitan en su interior".