Gendarmería pierde a dirigentes gremiales tras entrada en vigor de reforma que la traspasa al Ministerio de Seguridad
La nueva normativa disuelve las asociaciones de funcionarios y elimina el fuero de inamovilidad de sus líderes, fortaleciendo el mando vertical.
La reforma a Gendarmería de Chile entró en vigor este jueves tras su publicación en el Diario Oficial, implicando la disolución inmediata de todas las asociaciones gremiales de funcionarios del penal. La medida, que forma parte del traspaso de la institución al Ministerio de Seguridad Pública, elimina el sistema de representación colectiva con dirigentes, lo que significa que las organizaciones de gendarmes dejan de existir legalmente y termina automáticamente la calidad de dirigente gremial de quienes los lideraban.
Anteriormente, los dirigentes gremiales de Gendarmería contaban con un fuero de inamovilidad por seis meses, que los protegía de posibles traslados o cesaciones. Con la nueva reforma, al desaparecer las asociaciones gremiales, estas protecciones también se extinguen. La normativa rediseña además la carrera funcionaria, fortaleciendo el mando vertical y estableciendo nuevas exigencias en formación, disciplina y subordinación, con el objetivo declarado de mejorar la seguridad en los recintos penales.
La reforma es uno de los ejes centrales de la política de seguridad del gobierno del Presidente José Antonio Kast, que busca un mayor control y jerarquización de las instituciones penitenciarias. El Ministerio de Seguridad Pública, liderado por Trinidad Steinert, tendrá ahora la rectoría sobre Gendarmería, lo que permitirá una coordinación más directa con Carabineros y la PDI en materia de control del orden al interior de las cárceles.
Los gremios de gendarmes habían manifestado su rechazo a la reforma durante su tramitación legislativa, argumentando que la disolución de las asociaciones gremiales vulnera derechos fundamentales de los trabajadores. Sin embargo, el gobierno defendió la medida como necesaria para terminar con "prácticas de cooptación" y garantizar la subordinación a la autoridad. Con la entrada en vigor de la ley, los exdirigentes gremiales deberán reincorporarse a sus labores operativas sin gozar de las protecciones especiales que antes tenían.



