Sube a 285 el número de fallecidos por terremoto en Colombia y 379 personas continúan desaparecidas
Presidente De la Espriella confirmó más de 3.970 heridos; se superaron las 72 horas críticas y se agotan las probabilidades de hallar sobrevivientes.
El balance del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el pasado lunes 10 de agosto continúa empeorando. El presidente Abelardo de la Espriella confirmó este viernes 14 de agosto que la cifra de fallecidos asciende a 285 personas, mientras que los heridos superan los 3.970 y los desaparecidos se mantienen en 379.
Las autoridades ya superaron las 72 horas posteriores al sismo, lapso que los expertos consideran la "ventana de oro" para encontrar supervivientes. El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), David Tamayo, reconoció que "la probabilidad de encontrar sobrevivientes se va agotando", pero afirmó que "la consigna es no dejar de buscar".
Los daños materiales son de gran magnitud. El terremoto ha afectado a más de 102.000 personas en 426 municipios de 15 departamentos. Se reportan 10.677 viviendas destruidas y 65.841 averiadas, además de 127 edificios colapsados . La infraestructura educativa y de salud también sufrió graves daños, con 2.136 centros educativos y 236 centros de salud afectados.
En Cali, una de las ciudades más golpeadas, los parques y calles se han convertido en campamentos improvisados para las familias que perdieron sus hogares. En Pereira, los equipos de rescate continúan trabajando entre los escombros, aunque el olor a putrefacción ya se percibe en las zonas más devastadas.
El gobierno colombiano, que asumió el poder apenas tres días antes del sismo, ha declarado la emergencia económica y social para movilizar recursos. La ayuda internacional ha comenzado a llegar: el Banco Mundial desembolsó 200 millones de dólares, India envió 20 toneladas de suministros y Noruega y Suecia destinaron 1,5 millones de dólares para la emergencia.
Sin embargo, la gestión del gobierno ha generado controversia, luego de que se negara el ingreso a un equipo especializado de rescate del Ejército mexicano, mientras se autorizó la llegada de brigadas de Estados Unidos, El Salvador, Ecuador e Israel. El gobierno colombiano ha justificado la decisión en requerimientos de certificación adicionales.



