El emotivo discurso de despedida de Gabriel Boric a horas de dejar La Moneda

El emotivo discurso de despedida de Gabriel Boric a horas de dejar La Moneda

El Presidente saliente agradeció a su equipo, reconoció errores y llamó a cuidar la democracia: "Chile no se construye con odio, sino con diálogo y esperanza".

A pocas horas de entregar el mando presidencial, Gabriel Boric dirigió este martes su última cadena nacional como jefe de Estado, en un discurso marcado por la emotividad, el balance de su gestión y un llamado a la unidad del país. "Ha sido un honor inmenso servir a Chile, con aciertos y errores, pero siempre con la convicción de poner por delante el bien común", expresó desde el Palacio de La Moneda.

En su alocución, el mandatario saliente realizó un balance autocrítico de su administración, reconociendo públicamente algunos de los principales errores de su gobierno. Entre ellos, mencionó no haber logrado "el ritmo y la velocidad" que esperaba en materia de reconstrucción tras los incendios forestales, así como dificultades en la implementación de algunas reformas. "Nos equivocamos en los tiempos, en las formas y en las prioridades en más de una ocasión. Lo asumo con humildad", señaló Boric.

El Presidente también admitió falencias en la gestión de la crisis de seguridad que afecta al país, especialmente en materia migratoria y control fronterizo. "No logramos dar la respuesta que las víctimas y sus familias merecían con la celeridad necesaria. Eso me duele y lo reconozco", afirmó, agregando que "gobernar es elegir, y a veces se elige mal". En este contexto, se refirió al caso Monsalve, asegurando que "cuando hubo denuncias graves, actuamos con determinación y respeto a las instituciones, aunque en algunos casos no fuimos lo suficientemente rápidos para contener el daño político".

Con profunda emoción, Boric también dedicó un momento a recordar la histórica casa de Salvador Allende en Santiago, recientemente dañada por un incendio. "Hoy, al despedirme, no puedo dejar de pensar en la casa de quien fuera un gran presidente, Salvador Allende. Esa casa, que es parte de nuestra memoria democrática, sufrió daños que nos duelen como país. La memoria no se quema, y seguiremos捍guardándola", expresó.

Pese a las autocríticas, Boric destacó los avances de su gestión en derechos sociales, fortalecimiento de la red pública y respuesta ante emergencias. En el cierre, hizo un enfático llamado a la ciudadanía y a las nuevas autoridades a resguardar la convivencia democrática: "Chile no se construye con odio ni con imposiciones, sino con diálogo, respeto y esperanza. Ese es el camino que debemos seguir como país".