Finasterida, la pastilla contra la calvicie que está cambiando la masculinidad y genera debate por sus efectos secundarios

Finasterida, la pastilla contra la calvicie que está cambiando la masculinidad y genera debate por sus efectos secundarios

El fármaco, que triplicó sus recetas en EE.UU. entre 2017 y 2024, promete frenar la caída del cabello pero puede causar disfunción eréctil y depresión en algunos hombres.

La finasterida, un medicamento originalmente desarrollado para tratar la próstata agrandada, se ha convertido en los últimos años en la pastilla estrella contra la caída del cabello entre los hombres jóvenes, redefiniendo la forma en que envejecen y se perciben a sí mismos. Según un extenso reportaje del New York Times publicado este viernes, las recetas del fármaco se triplicaron en Estados Unidos entre 2017 y 2024, impulsadas por el auge de la telemedicina y la creciente ansiedad masculina por mantener una cabellera juvenil.

El medicamento actúa inhibiendo la conversión de testosterona en DHT, la hormona asociada a la caída del cabello en la cabeza. Las investigaciones demuestran que ralentiza significativamente la pérdida capilar en la mayoría de los hombres durante al menos 10 años, e incluso estimula cierto crecimiento. Sin embargo, hasta uno de cada 20 hombres que la toman por vía oral experimenta efectos secundarios como disfunción eréctil, baja libido, depresión o, en raros casos, síntomas persistentes conocidos como "síndrome post-finasterida", que pueden incluir entumecimiento genital, dificultades cognitivas e incluso ideación suicida.

El artículo documenta cómo las redes sociales y los influentes han creado una "cámara de eco de ansiedad" en torno a la caída del cabello, con foros como r/tressless en Reddit que reúnen a 413.000 visitantes semanales. Muchos hombres jóvenes, influenciados por la obsesión del presidente Trump por la apariencia y por una campaña de mercadeo masivo en TikTok, Instagram y YouTube, comienzan a tomar el fármaco a principios de sus 20 años como parte de una tendencia de "prejuvenación". "No hay una nueva epidemia de caída del cabello, pero sí una epidemia de hombres obsesionados con eso", señala una dermatóloga citada en el reportaje.

La finasterida tópica (en spray o gel) reduce la probabilidad de efectos secundarios graves y es casi tan eficaz como la versión oral, pero suele ser más cara y requiere preparación magistral. Mientras algunos hombres celebran los resultados del fármaco y aseguran que cambió sus vidas, otros urólogos advierten que muchos pacientes sufren en silencio la disfunción eréctil sin relacionarla con la medicación. El dilema, resume el artículo, enfrenta a los hombres entre conservar su cabello o arriesgar su salud sexual, en un debate que refleja las crecientes presiones estéticas sobre la masculinidad contemporánea.