Francia activa juicios exprés tras disturbios: 2.700 detenidos y 217 ya en prisión
El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, reportó que la mitad de los encarcelados no tenía antecedentes; abogados denuncian falta de tiempo para defender a los imputados.
Francia activó procesos judiciales acelerados tras los violentos disturbios, saqueos e incendios ocurridos durante y después de las protestas del pasado 17 de octubre, que derivaron en un masivo operativo de seguridad y justicia.
Según informó el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, alrededor de 2.700 personas fueron detenidas en todo el país y 217 ya habían sido enviadas a prisión. La cifra podría aumentar, ya que todavía quedaban numerosas audiencias pendientes.
Más de 900 detenidos fueron sometidos al procedimiento conocido como "comparecencia inmediata", que permite llevar a una persona ante un tribunal inmediatamente después de permanecer bajo custodia o en un plazo de pocos días.
Entre los delitos investigados figuran saqueos, robos, destrucción de propiedad pública y privada, ataques contra policías y posesión de materiales que podrían utilizarse para fabricar bombas incendiarias.
Las condenas
Las sentencias dictadas hasta el momento han sido variadas. Algunas incluyeron penas efectivas de prisión de hasta ocho meses, mientras que otras personas recibieron condenas suspendidas, multas, pago de daños y trabajo comunitario.
Uno de los casos más mediáticos fue el de un joven de 18 años detenido con cuatro carteras de lujo, quien fue sentenciado a 12 meses de prisión suspendida, una multa, el pago de daños y 140 horas de trabajo comunitario.
El ministro Darmanin reveló que aproximadamente la mitad de las 217 personas encarceladas no tenía antecedentes penales y que la mayoría eran hombres de entre 18 y 25 años.
Las críticas
La rapidez de los procesos provocó críticas de abogados, quienes denunciaron que tenían muy poco tiempo para reunirse con los acusados y preparar sus defensas. La Asociación de Abogados Penalistas calificó la situación como "la semana más represiva de la historia de la Quinta República". Por su parte, el Gobierno francés sostiene que estas medidas son necesarias para recuperar el orden y disuadir nuevos actos de violencia.



