Sanciones de EE.UU. a autoridades chilenas abren interrogantes sobre avance de proyecto de cable submarino con China

Sanciones de EE.UU. a autoridades chilenas abren interrogantes sobre avance de proyecto de cable submarino con China

Diferencias en versiones oficiales, el rol de los funcionarios afectados y el nivel de sorpresa del Gobierno marcan la polémica tras la medida adoptada por Washington.

El anuncio de sanciones por parte de Estados Unidos contra tres autoridades del actual Gobierno chileno desató una serie de interrogantes que hasta ahora no han sido completamente resueltas. La medida, comunicada el viernes pasado por el secretario de Estado Marco Rubio, afectaría al ministro Juan Carlos Muñoz, al subsecretario Claudio Araya y al jefe de gabinete de este último, Guillermo Petersen, aunque solo el secretario de Transportes ha confirmado su notificación formal.

Una de las principales dudas surgió tras las versiones contradictorias entregadas por el canciller Alberto van Klaveren y el subsecretario Araya sobre el estado del proyecto "Chile China Express", un cable submarino que uniría Valparaíso con Hong Kong. Mientras Araya señaló que el proyecto cumplía requisitos técnicos para ser autorizado, Muñoz aclaró que se encuentra "en pausa" a la espera de evaluar nuevos antecedentes entregados por la embajada estadounidense.

La declaración de Rubio indica que los funcionarios chilenos "dirigieron, autorizaron, financiaron y brindaron apoyo sustancial" a actividades que comprometerían infraestructura crítica de telecomunicaciones. Sin embargo, Araya descartó la participación estatal en el desarrollo del proyecto, limitando el rol del Gobierno a autorizaciones técnicas, mientras que la embajada de China en Chile respaldó a los sancionados, señalando que "actuaron fieles a los intereses nacionales".

El canciller Van Klaveren manifestó sorpresa por la medida y convocó al embajador Brandon Judd para solicitar explicaciones. No obstante, Muñoz reveló que en una reunión sostenida en enero, el propio Judd había anticipado la posibilidad de sanciones contra quienes participaran en el proyecto, por muy técnica que fuera su labor, lo que sugiere que la advertencia estaba sobre la mesa con antelación.

De hecho, el 12 de febrero, el embajador Judd se refirió públicamente al tema tras una reunión con la ministra de Defensa, Adriana Delpiano, planteando "los riesgos que vemos en cables submarinos chinos redundantes, cuando Chile ya cuenta con Humboldt". La declaración refuerza la tesis de que Washington venía advirtiendo su posición contraria al proyecto que busca conectar el país con China.

Hasta ahora, solo Muñoz ha confirmado haber recibido notificación formal de la sanción. Araya declaró a El Mercurio que no tenía información oficial al momento de ser consultado, mientras que Petersen no se ha pronunciado. Las diferencias en las versiones gubernamentales y la falta de claridad sobre el real estado del proyecto mantienen abierta la polémica en medio de la tensión diplomática.