Riobuenino Oscar Duhalde relata cómo descubrió la supernova más importante del siglo XX en la Nube de Magallanes en 1987
"Me di cuenta que había una estrella nueva que no existía antes", confesó. Su hallazgo fue clave para entender la muerte de las estrellas y la física cuántica.
SN 1987A fue una supernova ocurrida en las afueras de la nebulosa Tarántula (NGC 2070), situada en la Gran Nube de Magallanes, galaxia enana cercana parte del Grupo Local. Ocurrió aproximadamente a 168.000 años luz (51,4 kiloparsecs) de la Tierra, lo suficiente cerca para ser vista a simple vista. Fue la supernova más cercana observada desde SN 1604, que apareció en la Vía Láctea.
Oscar Duhalde, vecino de Río Bueno y sobrino de la destacada aviadora Margoth Duhalde, fue el descubridor de la supernova SN1987A, el evento astronómico más relevante del siglo XX. En una conversación con Radio La Unión, el riobuenino relató cómo aquella noche del 24 de febrero de 1987, mientras trabajaba enfocando telescopios en el norte de Chile, observó "una estrella nueva que no existía antes" en la Nube de Magallanes, una galaxia satélite de la Vía Láctea.
"Primero hay que poner en contexto lo que significa una supernova, pora que no todo el mundo sabe lo que es", explicó Dualde. "Una supernova no es el nacimiento de una estrella, es la muerte de una estrella". La SN1987A fue especial porque ocurrió en la Nube de Magallanes, una galaxia satélite de la Vía Láctea, y se produjo después de 400 años sin supernovas visibles desde la Tierra. "La última se produjo en 1600, cuando recién los telescopios estaban comenzando, no existían prácticamente", señaló.
"Yo me di cuenta después de lo que habíamos hecho. En el momento no me di cuenta", confesó Duhalde sobre el instante del hallazgo. "Debido a que yo observaba para el doctor Ian Shelton, observaba la Nube de Magallanes, entonces me conocía muy bien el campo". Cuando salió esa noche y miró la nube de Magallanes, el 24 de febrero de 1987, la constelación estaba culminando en el hemisferio sur. "Me di cuenta que había una estrella nueva que no existía antes. Ese fue el punto que me hizo pensar que había un objeto nuevo".
"Nunca me imaginé que era una supernova, porque estadísticamente es muy difícil que se produzca una supernova en una galaxia chica", reconoció el descubridor, usando una analogía simple: "En Santiago deben morir 50 o 100 personas diarias, en Río Bueno estadísticamente es menor que uno. Encontrar una supernova en una galaxia pequeña es mucho más difícil que en una galaxia grande". A pesar de la relevancia mundial, lamentó que en Chile "a nadie le importó. En el mundo científico fue muy relevante, pero aquí en Chile pasó muy poco, nadie se dio cuenta".
Duhalde recibió reconocimientos en Estados Unidos, donde la cadena de televisión pública norteamericana NOVA lo invitó a la premiere de un documental sobre el descubrimiento, que "ganó el equivalente al Emmy o al Oscar". "En Estados Unidos se portaron muy bien, se hizo un documental muy bueno sobre el descubrimiento de esta supernova y los aportes que hizo en distintas áreas de la ciencia, porque no fue solo la estrella, sino que en la física cuántica permitió entender cosas que no se conocían en ese momento", concluyó.
Poco después de registrarse el acontecimiento, la estrella progenitora fue identificada como Sanduleak -69° 202a, una supergigante azul de tipo espectral B3. Esta identificación fue inesperada, pues en ese momento las supergigantes azules no se consideraban posibles precursoras de supernovas dentro de los modelos existentes de evolución estelar. Actualmente se piensa que la progenitora era una estrella binaria, cuyas componentes se fusionaron unos 20 000 años antes de la explosión, creando la supergigante azul y siendo esa también la razón de la existencia de los anillos visibles en el remanente.



