Seremi de Transporte de Los Ríos autorizó alza del 25% en pasajes de taxis colectivos de La Unión
Pese a entrega de bonos de $100 mil por vehículo y mientras congela tarifas en Santiago, el alza afecta a las personas de bajos ingresoas que, una vez más, pagan los efectos de la crisis.
La Seremi de Transporte de Los Ríos autorizó un alza del 25% en las tarifas de los taxis colectivos de La Unión y de la ruta interurbana La Unión-Río Bueno, que regirá esta úlitrma a partir del 25 de mayo, según informaron los transportistas. En La Unión, las alzas se produjeron entre el 2 y el 4 de mayo, en las distintas líneas de taxis colectivos urbanas, sorprendiendo a los usurarios que debieron asumir como "normal" esta alza.
En lo que va del año 2026, la tarifa de la ruta interurbana Río Bueno-Osorno ya ha subido un 50%, de 2 mil a 3 mil pesos, mientras que la ruta La Unión-Osorno, que cubre una distancia mayor, también experimentó un alza del 25%, quedando en 2 mil 500 pesos. Los taxis colectivos de la ruta La Unión-Río Bueno no habían tenido alzas durante más de dos años, por lo que la situación ya se había vuelto insostenible para mantener el costo de combustible y los lubricantes, considerando además el desgaste acelerado por la distancia recorrida, lo que implica que subirán desde el 25 de mayo su tarifa de 1.200 a 1.500 pesos, un alza comprensible considerando el tiempo que mantuvieron la tarifa anterior.
El gobierno entregó un subsidio de $100 mil pesos por taxi básico colectivo a propietarios y choferes, según palabras de la Seremi de Gobierno de Los Ríos, Anne Contreras, considerando la Ley Espejo, que busca igualar las inversiones o beneficios del transporte público en regiones respecto a Santiago. Para un colectivero individual, ese monto solo alcanza para un estanque y medio de bencina o diésel, lo que afecta directamente la cuota que pagan los choferes a los propietarios, que con el alza de combustibles se hacia insostenible y no alcanzaban a cumplir.
Distinta situación, en cambio, es la que vive un empresario -por ejemplo- con 12 vehículos, ya que recibirá $1.200.000 por seis meses, totalizando $7.200.000, lo que irá directamente el bolsillo del empresario, puesto que la responsabilidad de llenar el estanque recae en los choferes contratados. Pero, al subir la tarifa, el pago de la cuota será mayor, por lo que sus ganacias aumentartán, pero el ingreso de los choferes puede ser el mismo.
La medida contrasta con el congelamiento de las tarifas del transporte público en Santiago hasta diciembre, una decisión que es financiada con impuestos de todos los chilenos, evidenciando un trato privilegiado a la capital en desmedro de regiones como Los Ríos. La pregunta que surge es por qué no fue posible entregar un subsidio similar al transporte para los usuarios directamente, en lugar de entregarlo a dueños o choferes de taxis colectivos que igual terminaron subiendo las tarifas al porcentaje correcto del alza de los combustibles.
El alza del pasaje en La Unión implica un desembolso anual de más de $100.000 para un trabajador que utiliza dos veces al día la locomoción colectiva, cifra que se duplica si se considera el uso de lunes a sábado con cuatro pasajes. El costo de la crisis lo está pagando la clase obrera y los sectores más pobres del país, especialmente cuando el alza del salario mínimo que se está tramitando en el Parlamento alcanza apenas un poco más del 6%, cifra insuficiente para compensar el impacto del incremento en el transporte publico en regiones.
En Osorno, con distancias mayores, el alza de los taxis colectivos fue de un 11,1 por ciento, menos de la mitad que La Unión, ya que de 900 pesos que era la tarifa, subió a mil pesos. El problema es que los transportistas no suben sus tarifa de manera antojadiza, sino que debe ser autorizada por la autoridad de transporte.
Al final, las medidas impulsadas por el gobierno de José Antonio Kast, privilegian a los habitantes de la capital que se siguen saltando los torniquetes y evadiendo el pago, que se debe compensar, junto con el congelamiento de las tarifas, con los impuestos de todos los chilenos. Los santiaguinos siguen siendo favorecidos, aunque la imaginación nos lleva a recordar que por un alza de 30 pesos de la tarifa en el transporte público capitalino en el 2019 se generó un estallido social, algo que -obviamente- este gobierno quiso evitar. Pero, Santiago no es Chile.
¿Podría haberse entregado un subsidio a los usuarios de manera directa a la cuenta RUT de BancoEstado, como se pretende hacer con el gas? Porque al final, cuando la guerra termine y bajen los precios del petróleo y, por ende, de los combustibles, la tarifa que subió no volverá a bajar, sin considerar que todos los precios de todas las cosas subirán, afectando a las clases más vulnerables que son usuarios del sistema público de transporte.
Durante dos semanas solicitamos entrevista el Delegado Presidencial del Ranco, Alex Valderrama, y hace una semana a la Delegada Presidencial Regional de Los Rios, Vicky Carrasco, para consultar este tema, pero no estuvieron disponibles, como tampoco el gremio de colectiveros de SITACOL, a quienes también solicitamos entrevista.



